La impresión de tumores en 3D llega a la especialidad oncológica

Impresion 3d vertebras

En entradas anteriores hemos visto las características de algunas impresoras en 3D y los nuevos retos planteados en este ámbito. Nuestras acciones y rutinas diarias han ido cambiando con el paso del tiempo y ahora vivimos en una era tecnológica, en la que la impresión 3D ha tomado gran protagonismo. En uno de los post ya publicados, mencionamos la aparición de este tipo de impresión en áreas como la educación, la gastronomía, la decoración e interiorismo, la robótica o la medicina. Pues bien, esta entrada irá dedicada a la adhesión del 3D en la especialización médica de oncología.

La impresión de tumores en 3D puede ayudar a precisar la dosis de radioterapia del paciente, según indica el diario de tirada nacional, El País, en un artículo publicado en julio de 2016. Algunos investigadores pusieron sobre la mesa esta cuestión y plantearon imprimir copias de neoplasias -entendidas como la multiplicación o crecimiento anormal de células en un tejido del organismo, que en ocasiones derivan en tumores malignos o benignos- para probar el tratamiento en réplicas de plástico de neoplasias reales, realizadas en 3D, antes que en el paciente. Los conocidos como tumores fantasma pueden verse y apreciarse, pero en realidad, no existen. La profesora de la Escuela de Física y Astronomía Cinzia Da Via, añadió -para el medio anteriormente mencionado-, que ella apostaría por probar este método primeramente en las réplicas, trabajar con ellas, tantear las dosis a administrar y evitar todo lo posible los efectos negativos de este tratamiento. A pesar de su opinión deja claro en todo momento que ella es física y no una médica experta en la especialidad. De este modo explica: “desde el momento en que la persona se hace una tomografía computarizada en tres dimensiones en la que se confirma el tumor, la información de la imagen no deja de ser un archivo electrónico que es reconocido por la impresora y el plan de simulación. Yo recupero ese archivo y un tiempo muy breve lo mando a la impresora 3D, que hace una réplica idéntica del órgano y del tumor. Una vez realizadas estas operaciones, los oncólogos podrían trabajar en el caso clínico del paciente, decidir la dosis, el tratamiento y los tiempos de recuperación”.

Cráneo impresora 3d

Cráneo de plástico realizado por una impresora 3D.
Fuente:http://www.ticbeat.com/innovacion/impresion-3d-la-nueva-aliada-de-la-medicina/

Además, la investigadora señala que la irradiación de rayos X en el paciente es bastante perjudicial y ésta puede afectar al tumor y al resto del/los órganos dañados. Por ello añade: “podemos saber si hay zonas sanas que nosotros pensamos que no están expuestas y en realidad sí lo están. Es muy importante saber tridimensionalmente cuanta dosis de radiación se deposita en cierto punto”. La información que aporta el simulador electrónico se complementa con los resultados obtenidos del experimento con la réplica del tumor analizado. El trabajo conjunto entre medicina y tecnología es evidente y la experta señala que este proyecto, a pesar de llevar poco tiempo desde su ejecución, espera que pueda seguir adelante, aunque necesitan una vía de financiación que se adecúe a las pautas establecidas.

Esta técnica puede ayudar tanto a niños como a adultos con problemas oncológicos que tengan tumores tratados con radioterapia. Por ello, podemos decir que la física y la medicina no ponen límites a la impresión 3D

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